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El calor y la alimentación del caballo

Cuando las temperaturas se elevan hasta extremos, la salud y el bienestar de nuestros caballos se vuelven una preocupación primordial. Una de las principales áreas que necesitan adaptación durante estos periodos de calor extremo es la alimentación del caballo. En condiciones de altas temperaturas, la capacidad digestiva y la absorción de nutrientes de un caballo pueden verse afectadas, lo que hace esencial la adaptación de su rutina de alimentación.

Hidratación esencial:

En cualquier clima, pero especialmente en el calor extremo, el agua es el componente más importante en la dieta de un caballo. Los caballos necesitan una fuente constante de agua fresca y limpia para regular su temperatura corporal y facilitar la digestión. En tiempos de calor intensificado, considera la adición de electrolitos para reponer los minerales perdidos a través del sudor.

2. Prioriza el forraje:

La base de la dieta equina debe ser el forraje, ya sea en forma de pasto o heno. Durante las olas de calor extremo, la calidad nutricional del pasto puede disminuir, lo que puede requerir suplementos de heno de alta calidad. Asegúrate de que tu caballo tiene suficiente acceso a forraje durante todo el día para mantener su sistema digestivo en buen funcionamiento.

3. Los granos y concentrados:

Cuando las temperaturas suben, los caballos pueden perder el apetito. Si notas que tu caballo está perdiendo peso o no está consumiendo suficiente forraje, puedes introducir granos o concentrados en su dieta. Pero ten cuidado con la sobrealimentación con estos alimentos, ya que pueden causar cólicos o laminitis.

4. Alimentación frecuente, pero en menor cantidad:

Los caballos son animales de pastoreo y están diseñados para comer pequeñas cantidades de comida a lo largo del día. Este comportamiento también ayuda a regular su temperatura corporal, ya que el proceso de digestión produce calor. Por tanto, durante el calor extremo, es preferible alimentar a tu caballo más a menudo, pero en cantidades más pequeñas y sobre todo poniendo en práctica la alimentación slow feeding.

5. Alimentos frescos y atractivos:

Para incentivar el apetito en climas cálidos, puedes proporcionar alimentos frescos y atractivos. Las frutas y verduras frescas, como las manzanas y las zanahorias, pueden ser un buen complemento para la dieta del caballo. Sin embargo, debes administrar estos en cantidades controladas para evitar trastornos digestivos.

6. Suplementos:

En algunas circunstancias, tu caballo puede necesitar suplementos durante los periodos de calor extremo. Los suplementos de electrolitos pueden ayudar a compensar la pérdida de minerales a través del sudor. Si no estás seguro de qué suplementos necesita tu caballo, lo mejor es consultar con un veterinario o nutricionista equino.

En conclusión, durante el calor extremo, es fundamental mantener a tu caballo bien hidratado y asegurarte de que esté consumiendo suficiente comida para satisfacer sus necesidades nutricionales. Mantén un ojo atento a los signos de deshidratación o trastornos digestivos y ajusta la dieta de tu caballo según sea necesario.

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