usuario

Cuidados básicos y Alimentación Slow Feeding para tu caballo

Cuidados básicos y Alimentación Slow Feeding

Tener un caballo es una responsabilidad, por lo que debes asegurar su bienestar. A continuación, puedes encontrar los cuidados básicos para tu caballo:

Un espacio adecuado

Lo primero será el espacio donde vivirá el equino. Estos deben tener un espacio amplio donde puedan moverse con facilidad y, si es viable, pueda también estar en contacto con otros caballos. A la hora de elegir el espacio donde vivirá el caballo, hay una gran variedad. Pueden vivir en paddocks en semi libertad, una cuadra, un box o, por supuesto, vivir en libertad en grandes terrenos para poder refugiarse.

Pero además de ser espaciosos, los espacios donde habitarán los equinos deben estar siempre limpios para evitar tener muchos insectos a su alrededor. Otro punto importante es que deben tener abundante agua para beber y que ésta sea accesible fácilmente.

Si quieres elevar la calidad de vida de tu caballo, también puedes habilitar zonas donde pueda distraerse, como zonas en las que pueda rascarse, jugar o se pueda ejercitar. Así mismo, en los lugares que sean más pequeños como los boxes, siempre hay que tener una zona más grande habilitada para que el caballo pueda estirarse, revolcarse, jugar y relacionarse con otros caballos.

Cuidar su alimentación

Igual que para los humanos, la alimentación equina es muy importante para el correcto desarrollo del equino. Una alimentación equilibrada y con aportes complementarios son claves para conseguir una buena calidad de vida. Para ello, es ideal complementar los piensos de calidad con un buen forraje o heno, cubriendo así las necesidades nutritivas de cada ejemplar.

Y para hacerlo de la mejor forma posible, siempre es recomendable hacer uso de las redes de heno para alimentación slow feeding.

Además, siempre es una buena opción añadir alguna chuche o snack que les aporten suplementos extra de manera controlada.

Una buena ducha y un cepillado correcto

Los caballos necesitan, por lo menos, un cepillado a la semana. Aunque lo más recomendado es un cepillado diario para quitarle las pieles muertas y las toxinas del pelo, puedes alargarlo hasta una vez a la semana, pero no más. Aunque es verdad que el propio caballo muchas veces se revuelca en el suelo para sustituir el cepillado y quitarse ellos mismos la grasa sobrante.

Algo que debes saber sobre los cuidados básicos para tu caballo es que el cepillado crea un vínculo entre el caballo y su dueño. Pero este lazo se debe trabajar todos los días, sobre todo cuando todavía son potros. De igual manera, duchar a tu caballo, sobre todo en verano, puede ser muy beneficioso para él. El agua fría en las extremidades del equino favorece la circulación en ellas.

Trabaja con ellos

Los caballos necesitan movimiento diario, no pueden estar estancados en la cuadra sin moverse ni ejercitarse. Por eso, debes proporcionarle una buena calidad de vida y, si puedes y te gusta montarle, no dudes en hacerlo a diario siempre adaptándote a sus condiciones físicas, el quino te lo agradecerá.

Si eres un aficionado y no te gusta montar, lo más recomendable es que saques a tu caballo a trabajar dándole cuerda o lo dejes pasear, aunque sea pie a tierra para que se mueva y se ejercite.

No te olvides de pasarte por nuestras redes sociales:

Síguenos en Instagram.

Visita nuestra página de Facebook.