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¿Qué es el slowfeeding?

¿Qué es el slowfeeding?

En el mundo equino surgen cada vez más ideas para encontrar el bienestar animal, y una de ellas son las redes de slowfeeding, pero, ¿qué es el slowfeeding?

Este tipo de redes sin nudo están pensadas para llenarlas de heno y que el caballo se adentre en el mundo de la alimentación lenta. Puesto que están diseñadas para que el animal coma ahí, son redes de calidad, muy resistentes y, por supuesto, redes libres de pesticidas aptas para la alimentación animal.

La alimentación de un caballo es clave para su salud y para su correcto desarrollo. Pero ¿cuántas veces deberíamos alimentarlo al día y cuánta cantidad será necesaria? Al igual que los humanos, los caballos conseguirán su mayor rendimiento con una dieta adecuada. Pero no solo basta con saber de qué alimentar a tu caballo. También debes asegurar que la cantidad ingerida a lo largo del día sea la adecuada.

Por eso, la alimentación lenta o Slow Feeding es una nueva técnica de alimentación que consiste en que el animal coma lentamente y durante periodos largos de tiempo. Esto se consigue con nuestras redes, que una vez llenas del alimento, se ofrecen al caballo para que coma a través de ella. Con esta técnica se consigue que el equino coma lentamente durante todo el día, consiguiendo una alimentación muy parecida al pastoreo, la forma de alimentación natural de los caballos.

CABALLOS MÁS SANOS

Esta nueva técnica tiene muchos beneficios, tanto para el mismo caballo como para su propietario o ganadero.  La ventaja principal es que, mediante el Slow Feeding, el sistema digestivo del caballo mejora notablemente ya que el estómago de los equinos es muy pequeño en proporción a su tamaño. Por eso, este sistema está especialmente diseñado para que puedan digerir pequeñas cantidades de comida de manera regular. Evitando así que tengan que digerir grandes cantidades de golpe. Al comer durante más tiempo, los ácidos del estómago del caballo son contrarrestados por su saliva, evitando posibles problemas como cólicos, indigestiones o úlceras.

Otra ventaja que ofrece esta práctica es que no genera daños en la dentadura del animal a diferencia de los comederos tradicionales o forrajeras. Además, al estar más tiempo comiendo, se mantiene entretenido por más tiempo, reduciendo la ansiedad, el nerviosismo y el estrés. Lo que se traduce en una mejora de su conducta y de su rendimiento.

REDUCE LOS DESPERDICIOS DE COMIDA

Este tipo de alimentación no sólo tiene ventajas para el equino, sino que también las tiene para el ganadero. Al estar el heno dentro de la red, no se ensucia ni se vuela, lo que significa que se desperdicia mucha menos cantidad que en la alimentación tradicional. Por eso, los costes de alimentación para el ganadero se verán notablemente reducidos. Además, gracias a que el ganadero será quien introduzca el heno en la red, podrá controlar las cantidades que sus caballos ingerirán. Otro punto destacable de este nuevo método es que se garantiza una mayor limpieza al evitar que el heno caiga al suelo.